1967. Enero
1
Por la mañana, sin
discutir conmigo. Monje me comunicó que se retiraba y que
presentaría su renuncia a la dirección del partido el día 8/1.
Su misión había acabado según él. Se fue con la apariencia de
quien se dirige al patíbulo. Mi impresión es que al enterarse
por Coco de mi decisión de no ceder en las cosas estratégicas,
se aferró a ese punto para forzar la ruptura, pues sus
argumentos son incosistentes.
Por la tarde, reuní
a todo el mundo y le expliqué la actitud de Monje, anunciando
que realizaríamos la unidad con todos los que quieran hacer la
revolución y vaticiné momentos difícules y días de angustia
moral para los bolivianos; trataríamos de solucionarles los
problemas mediante la discusión colectiva o con los comisarios.
Precisé el viaje de
Tania a la Argentina para entrevistarse con Mauricio y Jozami y
citarlos aquí. Con Sánchez, precisamos sus tareas y resolvimos a
dejar en la Paz a Rodolfo, Loyola, Humberto, por ahora. En
Camiri una hermana de Loyola y en Santa Cruz, Calvimonte. Mito
viajará por la zona de Sucre para ver donde se podría instalar.
Loyola será la
encargada del control de finanzas y se le envían 80 mil, de los
cuales hay 20 para un camión que debe comprar Calvimonte.
Sánchez contactará a Guevara para tener una entrevista con él.
Coco irá a Santa Cruz para entrevistar a un hermano de Carlos y
encargarlo de la recepción de 3 que vienen de La Habana. Escribí
a Fidel el mensaje que en documento, CZO Nº 2.
ENERO 2
Se pasó la mañana en
el cifrado de la carta. La gente (Sánchez, Coco y Tania)
salieron por la tarde, cuando acababa el discurso de Fidel. Éste
se refirió a nosotros en términos que nos obligan más aún, si
cabe.
En el campamento
sólo se trabajó en la cueva, los restantes salieron a buscar las
cosas del primer campamento. Marcos, Miguel y Benigno salieron
para hacer su exploración por el norte; Inti y Carlos exploraron
el Ñacahuazu hasta encontrar gente, presumiblemente en Yaki;
Joaquín y el Médico deben explorar el río Yaki hasta su
nacimiento o topar con gente. Todos tienen cinco días de plazo
máximo.
La gente llegó del
campamento con la noticia de que el Loro no había vuelto, luego
de dejar a Monje.
ENERO 3
Trabajamos en la
cueva, para techarla, sin lograrlo; mañana debemos acabar. Sólo
dos hombres fueron a recoger carga y trajeron la noticia de que
todo el mundo había salido ayer por la noche. El resto de
compañeros se dedicó a hacer el techo por la cocina; ya está
listo.
ENERO 6
Por la mañana fuimos
Marcos, Joaquín, Alejandro, Inti y yo al firme pelado. Allí tomé
la decisión siguiente: Marcos, con el Camba y Pacho trataría de
llegar al Ñacahuasu por la derecha, sin encontrar gente; Miguel,
con Braulio y Aniceto, buscaron un paso por el firme para tratar
de hacer el camino central; Joaquín, con Benigno e Inti,
buscarán el paso para el río Frías que, según el mapa, corre
paralelo al Ñacahuasu, del otro lado del firme que debe ser la
Pampa del Tigre.
Por la tarde llegó
el Loro con dos mulas que había comprado en 2 mil pesos; buena
compra; los animales son mansos y fuertes. Se mandó a buscar a
Braulio y Pacho para que aquél pudiera salir mañana; los
reemplazaron Carlos y el Médico.
Después de clase
lancé una descarguita sobre las cualidades de la guerrilla y la
necesidad de una mayor disciplina y expliqué que nuestra misión,
por sobre todas las cosas, era formar el núcleo ejemplo, que sea
de acero, y por esa vía expliqué la importancia del estudio,
imprescindible para el futuro. A continuación reuní a los
responsables Joaquín, Marcos, Alejandro, Inti, Rolando, Pombo,
el Médico, el Ñato y Ricardo. Expliqué porqué se había hecho la
selección de Joaquín como segundo, debido a algunos errores de
Marcos, que se respetan constantemente, hice la crítica de la
actitud de Joaquín por su incidente con Miguel en Año Nuevo y a
continuación expliqué algunas de las tareas, que se precisa
realizar para mejorar nuestra organización. Al final Ricardo me
contó un incidente que había tenido con Iván, en presencia de
Tania, donde se carajearon mutuamente y Ricardo le ordenó a Iván
abandonar el jeep. Los incidentes desagradables entre compañeros
están estropeando el trabajo.
ENERO 7
Salieron los exploradores. La “góndola”1
se compuso sólo de Alejandro y el Ñato, el resto se dedicó a
tareas internas; se llevó la planta y todas las cosas de Arturo,
se hizo un techito adicional para la cueva y se arregló el pozo
del agua, haciéndose un puentecito en el arroyo.
ENERO 10
Se hizo el cambio de
la posta fija del campamento viejo; Rubio y Apolinar
reemplazaron a Carlos y el Médico. El río sigue crecido, aunque
va bajando. El Loro se fue a Santa Cruz y no ha vuelto.
Con el Médico
(Moro), Tuma y Antonio, que debe quedarse a cargo del
campamento, subimos a la Pampa del Tigre, allí expliqué a
Antonio su tarea para mañana en la exploración del posible
arroyo situado al oeste de nuestro campamento.
De allí buscamos una
conexión con el antiguo camino de Marcos, lo que logramos con
relativa facilidad. Al anochecer llegaron 6 de los exploradores:
Miguel, con Braulio y Aniceto; Joaquín, con Benigno e Inti.
Miguel y Braulio lograron una salida al río que cortaba el firme
y fueron a caer a otra que parece ser el Ñacahuasu. Joaquín
logró bajar el río, que debe ser el mismo que siguieron los del
otro grupo, lo que indica que nuestros mapas son muy malos pues
ambos ríos aparecen separados por un macizo y desembocando
separados en el Grande. Marcos no ha vuelto aún.
Se recibió un
mensaje de La Habana en que se anuncia que el Chino sale el 12,
con el Médico y el radio-técnico y Rea el 14. No habla de
nuestros dos compañeros restantes.
ENERO 11
Antonio salió a
hacer la exploración del arroyo adyacente con Carlos y Arturo;
volvió a la noche y la única noticia concreta que trajo fue que
el arroyo moría en el Ñacahuasu, enfrente del potrero donde se
caza. Alejandro y Pombo se dedicaron a la confección de mapas en
la cueva de Arturo y llegaron con la noticia de que mis libros
se habían mojado; algunos se habían deshecho y los
radiocomunicadores estaban mojados y oxidados. Sumando esto a
que los dos radios están rotos, de un panorama triste de las
aptitudes de Arturo.
Marcos llegó por la
noche; había caído al Ñacahuasu muy atrás y ni siquiera llegó a
la confluencia de éste con el presunto Frías. No estoy muy
seguro de los mapas ni de la identidad de esta última vía de
agua.
Comenzamos el
estudio de Kechua, dirigidos por Aniceto y Pedro.
Día del “boro”,2
se le sacaron larvas de moscas a Marcos, Carlos, Pombo, Antonio,
Moro y Joaquín.
ENERO 12
Se envió la góndola
a traer lo último. El Loro no había regresado todavía. Hicimos
algunos ejercicios de subir las lomas de nuestro arroyo, pero
eso arrojó más de dos horas para los lados y sólo 7 minutos para
el centro; aquí hay que realizar la defensa.
Joaquín me dijo que
Marcos se había mostrado dolido por la referencia a sus errores
hecha en la reunión del otro día. Debo hablar con él.
ENERO 13
Hablé con Marcos; su
queja era que se le había hecho crítica delante de los
bolivianos. Su argumentación no tenía base; salvo su esado
emocional, digno de atención, todo el resto era intrascendente.
Se refirió a frases
despectivas que había tenido Alejandro contra él, esto fue
aclarado con éste y parece que no hubo tal, sino un poco de
chismografía. Marcos quedó un poco más calmado.
Inti y Moro salieron
a cazar, pero no lograron nada. Salieron equipos para hacer una
cueva en el lugar donde las mulas pueden llegar, pero no se pudo
hacer nada en ese sentido y se resolvió hacer una cabañita vara
en tierra. Alejandro y Pombo hicieron un estudio de la defensa
de la entrada y marcaron trincheras; mañana seguirán.
Volvieron el Rubio y
Apolinar y fueron al viejo campamento Braulio y Pedro. No hay
noticias del Loro.
ENERO 14
Marcos, con su
vanguardia, salvo Benigno, salió río abajo para hacer el vara en
tierra; tenía que volver a la noche, pero al medio día retornó
por la lluvia, sin acabar el rancho.
Joaquín dirigía un
grupo que comenzó las trincheras. Moro, Inti, Urbano y yo
salimos para hacer un camino que bordeara nuestra posición por
el firme de la derecha del arroyo, pero salimos mal y hubo que
bordear despeñaderos algo peligrosos. A medio día comenzó a
llover y se suspendieron las actividades.
Sin noticias del
Loro.
ENERO 15
Quedé en el
campamento, redactando unas instrucciones para los cuadros de la
ciudad. Por ser domingo, se trabajó medio día; Marcos, con la
vanguardia, en el vara en tierra, la retaguardia y el centro en
las trincheras; Ricardo, Urbano y Antonio a mejorar el camino de
ayer, cosa que no lograron, pues hay un farallón entre la loma
que da al río y el firme.
No hubo viaje hacia
el campamento viejo.
ENERO 16
Se prosiguió el
trabajo de las trincheras que aún no se acabó. Marcos dejó casi
liquidado su trabajo, haciendo una pequeña casita bastante
buena. El Médico y Carlos reemplazaron a Braulio y Pedro; éstos
llegaron con la noticia de que el Loro había llegado y que venía
con las mulas, pero no apareció, a pesar de que Aniceto fue a
alcanzarlo.
Alejandro presenta
síntomas de paludismo.
ENERO 17
Día de poco
movimiento; se acabaron las trincheras de la primera línea y el
vara en tierra.
El Loro vino a
informar de su viaje; cuando le pregunté por qué había ido, me
contestó que él consideraba sobreentendido su viaje, confesó que
había ido a visitar una mujer que tiene allí. Trajo los aperos
para el mulo, pero no pudo hacerlo caminar por el río.
No hay noticias de
Coco; ya es un poco alarmante.
ENERO 18
El día amaneció
nublado, por lo que no hice la inspección de las trincheras.
Salieron para góndola Urbano, Ñato, el Médico (Moro), Inti,
Aniceto, Braulio. Alejandro no trabajó por sentirse enfermo.
Al poco rato comenzó
a llover copiosamente. Bajo el aguacero llegó el Loro para
informar mostrándose conocedor de muchas cosas y ofreciéndose a
colaborar con nosotros, para la cocaína o lo que sea, mostrando
en ese lo que sea la sospecha de que hay algo más. Le di
instrucciones al Loro de que lo comprometa sin ofrecerle mucho;
sólo el pago de todo lo que acarree con su jeep y amenazarlo de
muerte si traiciona. Debido a lo fuerte del aguacero, el Loro
salió inmediatamente para evitar que el río lo cercara.
La “góndola” no
llegó a las 8 y se dio carta blanca para la comida de los
gondoleros, que fue devorada; pocos minutos después llegaban
Braulio y el Ñato, informando que la creceida los había
sorprendido en el camino; trataron de seguir todos pero Inti
había caído al agua perdiendo el fusil y sufriendo contusiones.
Los otros decidieron quedarse a pasar la noche allí y ellos dos
llegaron con bastante dificultad.